lunes, 20 de octubre de 2014

Marinos de armada chilena murieron al fabricar una bomba limpet en una eventual guerra con Perú



A un año y dos meses de lo sucedido, hoy se sabe toda la verdad. Y es que  meses previos a que se emita el fallo de La Haya por el diferendo marítimo contra Perú, en la zona costera de Laguna Verde, V Región, una explosión submarina mató a tres comandos de infantería de marina de la Armada de Chile.


Y es que para suplir el déficit y ante un eventual conflicto con Perú  por el juicio en La Haya el Comando de Fuerzas Especiales de la Armada (Comfues) le ordenó  al sargento primero Marcos Llancavil y el cabo José Luis Valenzuela,  la fabricación casera de una “limpet”, pese a que no eran  expertos en la materia.
¿Pero en qué consiste el impet?

Las llamadas bombas “limpet”,  son artefactos que se pegan gracias a un imán- bajo la línea de flotación de los buques enemigos. Y Bueno, según las indicaciones, el militar de epallido Llancavil usó por increíble que parezca un bol de cocina como recipiente para los 900 gramos de explosivo de alto poder destructivo. Luego lo selló con silicona y usó como fuente de poder y temporizador un celular Nokia antiguo.

Así las cosas, el teniente segundo Miguel Casas-Cordero, el sargento primero Marcos Llancavil y el cabo José Luis Valenzuela se dieron a la labor de probar esta bomba hechiza bajo el agua actuando como buzos tácticos sin tener la especialidad, en vez de utilizar un robot especialmente diseñado para ello. Sin embargo, al celular le entró agua, lo que produjo una explosión anticipada, muriendo los tres comandos.

Sin embargo, a poco más de un año de ocurrido el hecho, comienza a conocerse una verdad incómoda para la institución y que vincula a varios miembros del alto mando institucional.

Como la del comandante del Comfues, capitán de navío Cristian Fassier, previa anuencia del jefe del Comando de Operaciones Navales, vicealmirante José Romero Aguirre y el director de Ingeniería y Sistemas Navales, contraalmirante Giovanni Yuvini Jeame quienes habían ordendo que los marinos inexpertos realicen dicha labor.

Otro dato importante, es que   hasta el año pasado la marina carecía de las llamadas bombas “limpet”, y dichos explosivos se vencieron al no haber sido usados y la institución no había comprado otros.