lunes, 10 de noviembre de 2014

La FAP asistió a la conferencia de usuarios Mirage 2000




En atención a la invitación cursada, el pasado 23 de mayo, por la corporación aeronáutica francesa Dassault Aviation, la Fuerza Aérea del Perú envió  una pequeña delegación en la Conferencia de Usuarios Mirage 2000, que se realizó entre los días 13 y 16 del presente mes de octubre en la ciudad de París, Francia.


Como se recuerda, la FAP adquirió en la primera mitad de la década de 1980, dos docenas de aviones caza Mirage 2000, compra que luego fue reducida a 12 unidades, diez monoplazas y dos biplazas, las cuales están asignadas al Grupo Aéreo No 4, con asiento en la Base Aérea La Joya, Arequipa, ubicada a unos mil kilómetros al sur de la ciudad de Lima.

Lastimosamente, se espera que sean modernizados o en todo cado remplazados por nuevos aviones el ministro de Defensa peruano, Pedro Cateriano, al respecto, permiten entrever que su despacho considera los costos asociados a la modernización de los Mirage 2000 como demasiado elevados para su utilidad remanente.
 
Asímismo, se recuerda que  el desaparecido exsenador de la Izquierda Unida, Car­los Malpica, denunció en 1993, en su libro póstumo Pájaros de alto vuelo, que Alan García recibió, al inicio de su primer Gobierno (1986), una coima de más de 100 millones de dólares por frustrar la compra aprobada de 26 aviones Mirage 2000 a las empre­sas francesas Avions Marcel Dassault, Thomson-CSF y Snecma al precio de 650 millones de dólares.


Y es que en el libro, se se revela que el ex mandatario tuvo como cómplice al trafi­cante de armas Abderramán El Assir, originario del Líbano.

Assir había trasladado en su jet particular al en­tonces mandatario electo Alan García hasta la ciudad de Rabat, en Marrue­cos, para conversar con el presunto empresario libanés sobre unas supues­tas inversiones en pesca, pero en realidad era para  que García  hiciera usó del dere­cho del Perú, estipulado en el contra­to, de decidir sobre el destino de los 14 aviones que dejaba de comprar, para orientar su venta a otros países.
Con el aval de los Gobiernos peruano y francés (y el visto bueno de las empre­sas fabricantes), el traficante El Assir vendió a un precio estratosférico los 14 Mirage 2000 a varios países árabes. En esta operación el entonces joven presidente peruano, su amigo El Assir y otros, se embolsi­caron más de 100 millones de dólares.

Lo peor de todo fue que el primer Gobierno de Alan García no solo fue el responsable de reducir la compra de los Mirage 2000.  Sino que las em­presas francesas le quitaron su equi­pamiento a las diez aeronaves que sí se compraron y, además, elevaron el precio.

 El ex comandante de la FAP, Boluarte, explicó en un informe que “se les quitó las contramedidas elec­trónicas, nos cobraron el simulador de vuelo, no nos entregaron el software de la computadora de vuelo, haciendo que tuviéramos que gastar como me­dio millón de dólares en el conflicto del Cenepa (1995) para cambiarle la configuración a tres aviones; y que du­rante las operaciones, nos bloquearon electrónicamente los radares”.

En dicho conflicto, el Perú tenía 100 aparatos de combate, pero solo se hallaban operativos tres Mirage 2000, siete Sukhoi 22, cuatro Canberras, ocho A-37B y cinco helicópteros ar­tillados Mi-25. Nuestros Mirage 2000 no contaban con misiles aire-aire de corto y de mediano alcance, lo cual, evidentemente, les restaba eficacia en combate. Como era de esperar, los ecuatorianos nos derribaron 9 avio­nes y un helicóptero, entre ellos dos Sukhoi 22, un A-37B, un Canberra y dos helicópteros Mi-25. En buena cuenta, “nos sacaron la mugre”.