jueves, 23 de julio de 2015

¿Tenemos un gran futuro con estos candidatos presidenciales?


Pese a que no desea declarar sobre el uso de  las tarjetas de crédito prestadas y de sus gastos millonarios en el extranjero, la primera dama, Nadine Heredia tendría un  con 77% de desaprobación.


Otro personaje que quiere pasar desapercibido ante las acusaciones  de corrupción que se le imputan y a los graves delitos que tienen algunos de sus militantes, la encuestadora Ipsos-El Comercio,  reveló que el expresidente Alan García  también tendría un 71% de desaprobación (apenas 25% lo aprueba), que lo sindica como el candidato más rechazado rumbo a la elección presidencial del 2016.

Por su parte, y pese a que aún no ha logrado gobernar el país,  y que  aún  se cuestiona como ha podido duplicar su patrimonio, la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori alcanzó 48% de desaprobación, cuatro puntos más que su aprobación (44%), mientras que el economista norteamericano que intenta ser un criollo más del Perú,  Pedro Pablo Kuczynsky  tiene 42% de desaprobación frente a 43% de aprobación.

Otro candidato que le gustaría que todos sus enemigos desaparecieran de la tierra para poder ser presidente del Perú en el 2016 es listado el ex presidente Alejandro Toledo que tiene un 68% de desaprobación ante tantos casos de corrupción que se le imputan en su contra.

Ante estos porcentajes de desaprobación  surgen varias preguntas, ¿Nadine Heredia, Keiko Fujimori, Alan García,  Alejandro Toledo y Pedro Pablo Kuczynsky   son los candidatos idóneos para gobernar nuestro país?, ¿Acaso no existen más candidatos?, ¿Vamos a seguir eligiendo a los que ya gobernaron y robaron al país?

¿Realmente nos conviene como ciudadanos votar en estas elecciones presidenciales del 2016?, ¿Tenemos un gran futuro con estos candidatos?.

Son preguntas que nosotros como votantes debemos de preguntarnos, pues no solo está nuestro futuro y del  país, sino por el futuro de nuestros hijos y nietos.

No podemos seguir escogiendo candidatos que se encuentran involucrados en hechos de corrupción, narcotráfico, asesinatos o arreglos bajo la mesa.

Asimismo, debemos de exigir que la constitución de 1993 sea cambiada, pero tomando como texto base la Carta Magna de 1979.

La Carta Magna del 79 es una base ética, por eso es que partimos de esta. No podemos seguir regidos por una base tramposa. Ya detuvimos a su creador, quien ahora está en la cárcel, y no podemos seguir viviendo bajo sus órdenes.

Se debe tener en cuenta que la iniciativa de cambiar de constitución tiene el aval de 60.698 firmas de aquellos ciudadanos peruanos que piden este cambio.