martes, 18 de agosto de 2015

Conmemoran un años más del fallecimiento del Libertador Don José de San Martín

Sin la presencia del presidente de la Republica Ollanta Humala ni del  alcalde de Lima, Luis Castañeda, se llevó acabo en la Plaza San Martín una ceremonia conmemorando 165 años del fallecimiento del libertador Don José de San Martin.


Durante la ceremonia, estuvo presente embajador de La República Argentina en Perú, Dario Pedro alessandro, quien tuvo palabras de elogio hacia aquel hombre que entrego su vida por la libertad  para las independencias de la Argentina, Chile y Perú.



Asimismo, estuvieron presentes los representantes del  Instituto Sanmartiniano del Perú, como representantes militares de las tres  Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú. También estuvieron presentes agregados militares de otros países.

En la plaza San Martín se pudo apreciar ofrendas florales del Mnisterio de Defensa, de la Municipalidad de Lima, de la República de Chile, de la Policía Nacional del Perú, del Ejército del Perú, de los Fundadores de la Independencia y de la Gran Logia del Perú.

Otro dato curioso es que en este acto tan importante, estuvieron ausentes  los padres de la Patria y que brillaron por su ausencia.

Cabe recordar que, San Martín ocupó Lima y reunió un cabildo abierto el 15 de julio. El día 28 de 1821, ante una multitud reunida en la Plaza de Armas de Lima, San Martín declaró la independencia y fue nombrado Protector del Perú con autoridad civil y militar.






Formó su ministerio con los ministros Hipólito Unanue, de Hacienda, Juan García del Río, de Relaciones Exteriores y Bernardo de Monteagudo, de Guerra y Marina. En el mes de octubre dictó un Estatuto Provisorio de Gobierno, en el cual se establecía la división territorial, la libertad de vientres, y la libertad de los indígenas de los tributos específicos.

Fundó la Sociedad Patriótica, formada por 40 ciudadanos peruanos, a quienes consideró los más ilustrados entre los decididos por la causa independentista. Esta se enfrascó en discusiones sobre la forma más conveniente de gobernar el país, entre la monarquía constitucional que apoyaba San Martín y defendían los ministros Unanue y Monteagudo, y la república, que defendían Manuel Pérez de Tudela y Mariano José de Arce. En apoyo a sus ideas monarquistas, envió a García del Río y Diego Paroissien a Europa, a conseguir un príncipe de la Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha, para que reinara en el Perú. También debieron contratar un empréstito para continuar la campaña militar.

Estableció la libertad de comercio y la libertad de imprenta, pero no permitió otro culto religioso que el católico. Expulsó a miles de españoles notoriamente contrarios a la independencia y confiscó sus bienes.

San Martín envió una serie de campañas para incorporar al Protectorado al resto del Perú, pero algunos triunfos parciales no pudieron evitar que el Virrey se hiciera fuerte en la Sierra, fijando su capital en Cuzco; el Protector no tenía fuerzas para enfrentarlo con probabilidades ciertas de triunfar.





Durante su protectorado recibió una carta del general Antonio José de Sucre, lugarteniente de Simón Bolívar, para la campaña en el territorio de la Presidencia de Quito (actual Ecuador), en el que reclamaba la incorporación a la misma del batallón Numancia. 

Esta unidad, compuesta de venezolanos y neogranadinos, había sido formada en Venezuela en 1813 y enviada al Perú tres años más tarde en por Pablo Morillo. A poco de desembarcar San Martín en territorio peruano, se había pasado a sus filas. San Martín se negó a perder la excelente unidad, y en su lugar envió una División Auxiliar al mando de Andrés de Santa Cruz ―en su mayoría compuesta por tropas inexpertas― que participaron en las batallas de Riobamba y Pichincha.

Entre los días 26 y 27 de julio de 1822, se realizó la Entrevista de Guayaquil, donde se reunió con Simón Bolívar, teniendo como tema principal la liberación del Perú, principal baluarte realista en Sudamérica. Tras una conversación privada, cuyo contenido solo se puede conjeturar, cedió a Bolívar la iniciativa y conclusión de la campaña libertadora.


Luego de ceder la posta a Simon Bolivar, San Martín erradicó en Francia. En marzo de 1848, al estallar la revolución de ese año en París, se trasladó a la ciudad costera de Boulogne-sur-Mer, estableciéndose en una habitación alquilada. Allí falleció a la edad de 72 años, a las tres de la tarde del 17 de agosto de 1850, en compañía de su hija Mercedes y de su yerno.