martes, 18 de agosto de 2015

Evo Morales realizó una condecoración póstuma a soldados bolivianos que fueron repatriados


Con una gran ceremonia de recibimiento, el  presidente  de Bolivia, Evo Morales otorgó el Cóndor de Los Andes en el grado Caballero a dos combatientes bolivianos que murieron en una guerra con Chile a fines del siglo XIX y cuyos restos fueron repatriados tras ser encontrados en el Perú.


Los "héroes" recibieron la condecoración póstuma en reconocimiento al valor y patriotismo que demostraron al enfrentarse en 1880 a tropas chilenas en la Batalla del Alto de la Alianza para repeler la invasión de Chile al Litoral boliviano.

Se trata de un oficial y un soldado cuyos restos fueron encontrados en 2008 en la región de Tacna, donde unos 5.500 bolivianos y 6.500 peruanos combatieron juntos contra 19.660 chilenos.

"Después de más 135 años recuperamos a los dos soldados con su uniforme y hasta con su hoja de coca", expresó Morales en la Casa de la Libertad, escenario de los honores civiles y militares.

Los restos de los soldados bolivianos arribaron a las 15h30 a Sucre procedentes de Lima, donde autoridades del Gobierno de Perú realizaron horas antes una condecoración y homenaje póstumo a los combatientes.





En un emotivo discurso, Morales se refirió a los combatientes repatriados como "hombres que dieron sus vidas por nuestra patria, hombres que dieron sus vidas por volver al Pacífico con soberanía frente a la invasión" del Litoral boliviano.

Para Morales no hubo ninguna guerra con Chile a finales del XIX sino una invasión a las costas marítimas bolivianas que la dejó mediterránea de manera injusta.

Son "otros tiempos" en los que se deben reparar los daños y problemas históricos aún latentes, remarcó el mandatario boliviano que desde que llegó a la presidencia de Bolivia en 2006 reclama a Chile una salida soberana al mar para su país, una demanda que llegó hasta la Corte Internacional de Justicia de La Haya.


Los restos de los fallecidos en la Batalla del Alto de la Alianza serán depositados en el Museo Histórico Militar de Sucre, cuyos habitantes salieron a las calles con banderas bolivianas en las manos a celebrar la llegada de sus compatriotas.