jueves, 3 de septiembre de 2015

Rusia tendría pensado poner una base aérea en Bielorrusia


Mientras que EE.UU sigue su estrategia militar para acorralar a Rusia usando como trampolín a la OTAN, Rusia estudia el despliegue de una base aérea en Bielorrusia, país limítrofe con tres Estados miembros de la OTAN, Polonia, Letonia y Lituania, anunció hoy el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev.


Asimismo, el primer ministro ruso sostuvo que La base aérea de Rusia en Bielorrusia se abrirá en 2016. En ella se desplegarán cazas Su-27 con el objetivo de garantizar la Defensa conjunta de las fronteras externas de la Unión Estatal que integra a Rusia y Bielorrusia.

Por su parte, el general Víctor Bóndarev, comandante en jefe de la Fuerzas Aéreas de Rusia, adelantó que la base rusa estará emplazada en la localidad de Bobruisk, que se encuentra a 150 kilómetros de la capital bielorrusa.

Un dato curioso de este hecho, es que pese a que ambos países acordaron en febrero de 2009 la creación de un sistema conjunto de defensa antiaérea, que debe incluir unidades de aviación de guerra, cohetes interceptores, cinco estaciones de radio, baterías antiaéreas y una base de lucha radio-electrónica. Bielorrusia, nunca reconoció la anexión rusa de la península de Crimea y ha defendido la integridad territorial ucraniana desde el estallido de la sublevación militar prorrusa.

Cabe recordar, que EE.UU ha enviado hace unos días atrás aviones F-22 Raptor con la intención de apoyar  a las fuerzas militares que tiene la OTAN tras los hechos ocurridos en Ucrania, la Fuerza Aérea estadounidense envió a Europa estas nave en una muestra de solidaridad con los aliados que tienen preocupaciones acerca de las acciones rusas en el país ucraniano.

Por otro lado, Rusia realiza maniobras militares en las costas del Ártico, implementando la defensa de sus instalaciones industriales en el Círculo Polar.

En las maniobras participaron 14 aparatos aéreos, incluyendo también aviones no tripulados, y alrededor de 34 tipos de maquinaria militar, entre ellos remolques multifuncionales, vehículos militares de transporte de tropas BMD-2 y cuadriciclos para operaciones de inteligencia militar y transporte de tropas.

Esto, con el fin de proteger los recursos naturales y los depósitos de petróleo y gas del Ártico y que están en territorio ruso. Pues estos recursos  podrían estar en peligro a causa de la inestabilidad mundial. Es evidente que se refería a las pretensiones de los países del bloque occidental sobre los recursos naturales del Polo Norte y la probabilidad del uso de la fuerza.

Además, sobre los depósitos de petróleo y gas del Ártico existen pretensiones por parte de Noruega, Canadá, los EE UU y Dinamarca. En la zona de influencia de Rusia se encuentran reservas de petróleo y gas con un volumen de 106.000 millones de toneladas.


Asimismo, Noruega, Canadá y Dinamarca reclaman un territorio que contiene 60.000 millones de toneladas para cada país. Tal desequilibrio en la cantidad de recursos potenciales obliga a los rusos a preocuparse por el territorio en disputa y a adelantarse a cualquier acción. Más aun teniendo en cuenta que la OTAN realiza varias maniobras al año con entre 10.000 y 15.000 militares. “Como mínimo 3 ó 4 veces al año, los submarinos estadounidenses de clase Virginia y Seawolf entran en el Ártico.