jueves, 25 de agosto de 2016

Perú busca la adquisición de modernos radares para la vigilancia del espacio aéreo


Luego que el Congreso de la República aprobara el año pasado el proyecto de Ley de control y vigilancia del espacio aéreo, el nuevo gobierno busca nuevos mecanismos para fortalecer esta ley.


Es así, que el premier Fernando Zavala, reveló que el presidente de la república Pedro Pablo Kuczynski evalúa adquirir nuevos equipos para la modernización del sistema de vigilancia del espacio aéreo  nacional.

Esto quiere decir que el actual gobierno buscará comprar cuatro modernos radares que contemplen algunas características como tener un radar móvil 3D de última generación con una alta performance (single scan: 75% de probabilidad de detección de un blanco del tamaño de un F-5E/T-38 a 370 Km de distancia).

Asimismo, que el sistema permita la vigilancia primaria, secundaria y rastreo automático de blancos (hasta 1000 contactos) y su configuración sea plenamente y transportable en un C-130 Hércules o transportable en un camión.

Que tenga protección contra-contramedidas electrónicas (ECCM) gracias a su antena de bajo lóbulo lateral y agilidad de frecuencia; modos de protección contra misiles anti-radar (silencio instantáneo y lanzamiento de señuelos) y diversos modos de interrogación de amigo-enemigo (IFF) con decodificación activa y pasiva.

Cabe recordar, que el mes de junio el Comandante General de la Fuerzas Aérea, General del Aire Dante Arévalo Abate, supervisó el funcionamiento de Radar TPS -70  para el monitoreo aéreo antidrogas, ubicado en la Base Aérea de Puerto Maldonado, departamento de Madre de Dios.

Es también de precisar que el radar TPS 70 es el único radar que se encuentra en funcionamiento para la vigilancia aérea a nivel nacional, radar analógico, de tecnología de los años 80, desfasado, basta que se queme un foquito para que automáticamente se paralicen.

Para refrescarles la memoria al titular de Defensa, Torres recuerda que en su momento la FAP cumplió en el 2009 con formular el requerimiento de vigilancia integral radica de la Amazonía Peruana, con la adquisición de 11 Radares Tridimensionales- 3D.

“El estudio preveía que de estos 11 radares, 5 tendrían que ser móviles y 6 portátiles, más la compra de un avión radar (Brasil tiene varios, Chile tiene uno para vigilar el espacio aéreo patagónico), así como la compra de una dotación de misiles aire-aire, de corto y mediano alcance, y ante la imposibilidad financiar la compra todo el paquete, se concluyó que se debía de adquirir   solo 4 radares modernos cosa que a las finales no se concretó.






No es la primera vez que sucede.

Otro dato para no olvidar, es que en el 2012 el Alto Mando de la Fuerza Aérea del Perú solicitó al Ministerio de Defensa dejar sin efecto la buena pro para la compra de un Sistema de Defensa Aérea por 140 millones de dólares, bajo el argumento de que el equipamiento seleccionado no correspondía a los requerimientos técnicos.

Se supo que en aquel año,  la FAP había elegido  uno de última generación tipo AN/TPS-80 “Gator” fabricado por la compañía norteamericana Northrop Grumman, sin embargo el Comité de Adquisiciones y Contrataciones en el Exterior (CACE) hizo caso omiso a este pedido y solicitó el radar AN/TPS-78.

El MINDEF declaró fundada la queja de la FAP y se tuvo que paralizar la licitación.

Es la segunda oportunidad en que fracasa la adquisición de un nuevo Sistema de Defensa Aérea para la FAP.

El dos de noviembre del 2011, el Comité de Adquisiciones y Contrataciones en el Exterior (CACE), presidido por el mayor general FAP Raúl Hoyos De Vinatea, convocó a la primera licitación. Rápidamente, el 14 de diciembre, lo declaró desierto.

La explicación que se dio en dicha ocasión fue que la oferta que presentó la empresa española Indra excedía el 10% del valor referencia que era de 140 millones de dólares. Indra pidió 160 millones de dólares.

Fuentes de la FAP señalaron que el CACE hizo cambios fundamentales de las bases de la licitación para que la oferta del consorcio norteamericano-polaco-israelí encajara.


Algo que si preocupa, es que solo se compren tres radares cuando nuestro vecino país de Bolivia firmó con la empresa francesa Thales para la compra de 13 radares de última generación por un costo de 191 millones de euros.