domingo, 23 de febrero de 2014

Infantes de Marina de Chile realizaron ruta histórica para capturar Tarapacá



En el mes de noviembre del 2013, Infantes de la Marina de Chile, conmemoraron el 134 aniversario de la Guerra del Pacífico. Por tal motivo, realizaron una marcha por una ruta que para ellos es histórica y que duro tres días.


El Destacamento N°1 “Lynch” cumple año a año con el trazado histórico, transformando la travesía en una tradición de los soldados de mar.

La actividad se inició el viernes 23 de noviembre, día en que la patrulla se reunió en la Unidad para ajustar los últimos detalles de la macha y comenzar la travesía muy temprano el 24 con rumbo a Zapiga, posición geográfica que los enfrentó a imponentes quebradas y un sol insoportable.

 “Con entusiasmo comenzamos  la jornada subiendo esos cerros de Pisagua que en nuestro caminar nos desafiaban e impedían nuestro avance. Luego, llegamos a la cima y continuamos nuestro camino por la ruta del ferrocarril de aquellos tiempos y siguiendo hacia Jaspampa”, comenta el Sargento 2° IM Edgardo Beltrán, quien participó en la marcha.

Para el sábado 25, el desafío no variaba en demasía. Se debía cubrir el tramo entre Pisagua y Negreiros, cuya distancia abarcaba 30 kilómetros de pampa. Luego de atravesar poblados históricos como Dolores y el cerro San Francisco, el grupo arribaba a Negreiros cerca de las 14:30 horas, punto donde finalizaba el objetivo propuesto para el día.

El 26, en un comienzo, el grupo esperaba que el recorrido fuera lento producto del cansancio y del sacrificio hecho los días anteriores. Sin embargo, al poco andar, las ansias de llegar a la Quebrada de Tarapacá y las buenas condiciones de la ruta comenzaron a jugar a favor y el paso de los 13 Infantes del Destacamento N°1 “Lynch” se agilizó durante las primeras horas de ese cuarto día. 

Cuatro horas más tarde, ingresaban a pampa “Siniestra”, lugar donde las tropas chilenas en la Guerra del Pacífico comenzaron a sufrir los primeros síntomas de una larga caminata por el desierto: falta de agua y escasez de alimentos fueron los principales obstáculos que tuvieron que enfrentar los soldados de la época cuando el amor propio los acercaba al lugar. Quedando 25 kilómetros para cumplir con el objetivo final,
“La temperatura alcanzó  cerca de 40° C, aumentando la sensación térmica considerablemente debido a la sequedad y escasez de viento en la pampa. Fue en ese momento, cuando la patrulla tuvo que apelar a su amor propio para cumplir con el objetivo, afirma Beltrán. 

Cerca de las 18:00 horas, y luego de un largo caminar que promedió 40 kilómetros en 8 horas diariamente, los Infantes de Marina avistaban el tan ansiado final de la travesía: antes sus ojos la “Quebrada de Tarapacá” y, de paso, la satisfacción de haber llegado al punto exacto donde se vivió la histórica batalla. En el lugar, y como es tradicional, se realizó una ceremonia conmemorativa donde participaron autoridades de la Armada y del Ejército de Chile y en la que se recordó a los héroes de la Campaña de Tarapacá.

La patrulla estuvo conformada por:
Teniente 2°IM Mario Villanueva.
Sargento 2°IM Edgardo Beltrán.
Sargento 2°IM Gary Leslie.
Cabo 2°IM Elvis Millalonco.
Cabo 2°IM Carlos Urriaga.
Cabo 2°IM Jonathan Ortiz.
Cabo 2°IM Jerson Lagos.
Cabo 2°IM Guillermo Sanhueza.
Cabo 2°IM Luis Arancibia.
Cabo 2°IM Rodrigo Cáceres.
Soldado 1°IM Daniel Araneda.
Soldado IM (SM) Patricio Rehl.
Soldado (SM) Bayron Ceballos.