miércoles, 7 de septiembre de 2016

PerúSAT-1 listo para ser colocado en el cohete Vega


A pocas semanas para que el Perú salte a la era aeroespacial, el satélite submétrico peruano PerúSAT-1 se encuentra listo para ser colocado en el cohete Vega que lo llevará al espacio el próximo 15 de setiembre.


Es más, nuestro satélite ya se encuentra encapsulado y dentro de la carga de la misión VV07. El PerúSAT-1 fue comprado a Francia por S/.598 millones, y empezará a operar a plena capacidad a finales del 2016 y tendrá una vida útil de al menos diez años.

Con el sistema satelital peruano, nuestro país ingresa a la era espacial y se convierte en el primer país latinoamericano en tener un satélite de observación de la Tierra de resolución submétrica
Su uso será multisectorial, para la detección de recursos naturales, la prevención de desastres naturales, la evaluación y el monitoreo de la contaminación ambiental, la delimitación y el ordenamiento del territorio, la detección de actividades ilícitas (tala, minería, narcotráfico, zonas de contrabando, entre otros), y el monitoreo de reservas nacionales y monumentos culturales.

Por la adquisición del satélite, el Perú también tiene acceso a una constelación de seis satélites de observación de la Tierra, de los cuales ya recibe imágenes y las distribuye de forma gratuita a las instituciones del Estado que las solicitan.

Cabe indicar que el satélite peruano será lanzado en un cohete Vega, desde el puerto espacial de Kourou, en la Guayana Francesa, el satélite se desplazará a unos siete kilómetros por segundo y podrá dar 16 vueltas a la Tierra por día, a una altura de 690 kilómetros del planeta.

Por otro lado, en diciembre del año pasado fue entregada al CONIDA la infraestructura del Centro Nacional de Operaciones de Imágenes Satelitales (CNOIS), desde donde se monitoreará el mencionado satélite peruano.

La infraestructura está asentada sobre un área de 3 700 metros cuadrados y una extensión de 15 hectáreas, ubicadas en Punta Lobos, Pucusana, a unos 50 kilómetros al sur de Lima.

Si el satélite fabricado dejara de operar antes de lo previsto, el Perú podrá acceder a imágenes satelitales hasta un máximo de cuatro mil imágenes. Hasta hace unos meses el Perú debía pagar hasta 1700 dólares por cada toma satelital.