martes, 20 de diciembre de 2016

Héroe de la Guerra del Pacífico recibió un Homenaje Póstumo




Después de 136 años, en el patio de honor de la Escuela Militar de Chorrillos “Coronel Francisco Bolognesi”, se realizó el homenaje póstumo al soldado desconocido del Ejército del Perú, denominado con el nombre de “Felipe”, cuyos restos fueron encontrados en los campos de batalla del Alto de la Alianza hace un año.


La ceremonia fue presidida por el Ministro de Defensa Jorge Nieto Montesinos, acompañado del Ministro de Cultura, Salvador del Solar Labarthe; el Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Almirante Jorge Moscoso Flores; los Comandantes Generales del Ejército, Marina y Fuerza Aérea, así como personalidades civiles, militares y eclesiásticas.

El General de Ejército Luis Humberto Ramos Hume, Comandante General del Ejército, entregó la condecoración Medalla del Combatiente “Andrés Avelino Cáceres”, en el grado de “Honor”, ante los restos de este insigne militar que se batió por el honor nacional un 26 de mayo de 1880 en la Batalla del Alto de la Alianza.

Cabe señalar que los estudios antropológicos nos describen a “Felipe”, como un oficial de Infantería del Ejército del Perú, de unos 30 años, de mediana estatura que participó hace 136 años en la Batalla del Alto de Alianza, lugar donde fueron encontrados sus restos recientemente.

¿Cómo fue el descubrimiento de "Felipe"?




A mediados del 2015, la arqueóloga cusqueña Melina Vega-Centeno Alzamora fue citada al despacho del entonces viceministro de Cultura Luis Jaime Cisneros, donde recibió el encargo de investigar el campo de batalla del Alto de la Alianza, en Tacna, por un pedido especial del Gobierno boliviano.

En las excavaciones realizadas por arqueólogos y efectivos de la Marina de Guerra, se logró rescatar los cuerpos de dos soldados bolivianos y el de un oficial peruano.

Los restos de los bolivianos fueron repatriados y recibidos como héroes de guerra en su país a fines del año pasado.

Sin embargo,  “Felipe” tuvo que esperar un poco más, pues las investigaciones tenían que seguir. Entre los restos de ropa y pertrechos militares, el equipo de arqueólogos y antropólogos forenses descubrió un pequeño libro de urbanidad y buenas costumbres –algo así como el "manual de Carreño"– escondido en el bolsillo de su chaqueta. Tras un escrupuloso trabajo de restauración, los científicos lograron rescatar algunas de sus páginas, pero la sorpresa fue mayúscula cuando hallaron una página con un dibujo en tinta del monitor Huáscar.
 
"Estamos investigando su identidad. La tarea no es fácil si consideramos que en el Alto de Alianza murieron miles de peruanos, bolivianos y chilenos", reconoce la arqueóloga. "Pero existen algunos listados y hemos encargado un estudio de su ADN para identificarlo. Por ahora solo sabemos que tuvo aproximadamente 30 años, midió 1.67 metros, era delgado y atlético. Fue mestizo con ascendencia europea, tenía barba y el cabello largo. Su cuerpo fue saqueado, no tiene su sable, cartucheras,  le quitaron hasta los botones", añade. "Pero dejaron el pequeño libro con el dibujo del monitor Huáscar y cuatro inscripciones del nombre de una mujer: Ángela Morales".

También se supo, que murió un año después del desastre en Angamos y la captura del Huáscar. Los investigadores creen que "Felipe" pudo haber visto al monitor frente a las costas de Tacna o de Arica, y fue entonces cuando plasmó el dibujo.

Por último, el antropólogo forense Danny Humpire Molina, miembro del equipo Andean, está reconstruyendo el rostro de "Felipe" e investigando detalles de su muerte con el análisis de la ropa, fluidos y hasta de las tupas larvarias del cadáver.