jueves, 25 de agosto de 2016

En segunda quincena de setiembre se lanzará al espacio el Satélite PerúSat-1


Mientras que ya se dio a conocer que Chile tendrá su nuevo Satélite en el 2020, Perú anuncio que en la segunda quincena de setiembre se lanzará el PerúSat-1, el primer sistema satelital de observación de la Tierra adquirido por el Estado peruano. 

Comprado a Francia por S/.598 millones, el PerúSat-1 empezará a operar a plena capacidad a finales del 2016 y tendrá una vida útil de al menos diez años.


Con el sistema satelital peruano, nuestro país ingresa a la era espacial y se convierte en el primer país latinoamericano en tener un satélite de observación de la Tierra de resolución submétrica

Su uso será multisectorial, para la detección de recursos naturales, la prevención de desastres naturales, la evaluación y el monitoreo de la contaminación ambiental, la delimitación y el ordenamiento del territorio, la detección de actividades ilícitas (tala, minería, narcotráfico, zonas de contrabando, entre otros), y el monitoreo de reservas nacionales y monumentos culturales.

Por la adquisición del satélite, el Perú también tiene acceso a una constelación de seis satélites de observación de la Tierra, de los cuales ya recibe imágenes y las distribuye de forma gratuita a las instituciones del Estado que las solicitan. 

Desde junio del 2015 ha distribuido unas 1,500 imágenes a más de 50 instituciones, entre ellas el OEFA, el Ministerio del Ambiente, el MTC y los gobiernos regionales.

Por su parte, el jefe de proyectos Gustavo Enriquez, reveló que el satélite peruano será el que tenga mejor resolución en cuanto a imágenes se refiere.

“Nuestro satélite tiene la mejor resolución en cuanto a imágenes se refiere, pues tiene 0,7 de resolución y ningún satélite que este en órbita y que sea de Sudamérica lo tiene”.

Cabe indicar que el satélite peruano será lanzado en un cohete Vega, desde el puerto espacial de Kourou, en la Guayana Francesa, el satélite se desplazará a unos siete kilómetros por segundo y podrá dar 16 vueltas a la Tierra por día, a una altura de 690 kilómetros del planeta.

Por otro lado, en diciembre del año pasado fue entregada al CONIDA la infraestructura del Centro Nacional de Operaciones de Imágenes Satelitales (CNOIS), desde donde se monitoreará el mencionado satélite peruano.






La infraestructura está asentada sobre un área de 3 700 metros cuadrados y una extensión de 15 hectáreas, ubicadas en Punta Lobos, Pucusana, a unos 50 kilómetros al sur de Lima.

Otro punto a tener en cuenta, es que desde que los soviéticos lanzaran el primer satélite en 1957, tanto el Perú como otros países han buscado dar también el gran salto en tecnología aeroespacial. En 1974, con la creación de la Conida (Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial), se bosquejaron ambiciosos proyectos, pero era muy pronto para que la agencia espacial contase con un satélite.

En 2004 y luego en 2007 los planes de compra de los expertos de la Fuerza Aérea se retomaron a través de iniciativas legislativas, pero fueron dejados de lado por los gobiernos de Toledo y García bajo el argumento de que no era una prioridad y cuando se podía seguir pagando a satélites de terceros. Soberanía, transferencia tecnológica no fueron puntos a tener en cuenta.

Mientras tanto, vecinos en la región comenzaron a evaluar seriamente en ingresar al mundo aeroespacial. En 2011, y tras algunos retrasos por una cuestión de previsión –dos intentos fallidos–, el primer satélite chileno autónomo de nombre FASAT - Charlie fue puesto en órbita.

Ese mismo año, Argentina lanzó el SAD-C Aquarius, un satélite de observación con información captada por tres estaciones terrenas de la NASA.

Meses más tarde, el 28 de setiembre del 2012, Venezuela también lanza su satélite Miranda desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan en China.


Si el satélite fabricado dejara de operar antes de lo previsto, el Perú podrá acceder a imágenes satelitales hasta un máximo de cuatro mil imágenes. Hasta hace unos meses el Perú debía pagar hasta 1700 dólares por cada toma satelital.